“Con “D” muda, Django es
un joven negro esclavo que gozará de una oportunidad de ganar su libertad con
la ayuda de un cazador de recompensas alemán. No hay día en que Django no se
acuerde de su amada y pondrá todo empeño en rescatarla a cualquier precio.”
Ambientada en pleno siglo
XVIII, cuando en E.E.U.U se traficaba con esclavos negros, justo antes de entrar
en plena Guerra civil.
El protagonista tendrá la
ocasión de librarse de los grilletes y vengarse de todos aquellos blancos que
le hicieron daño de una manera u otra.
Lo cierto es que he de
admitir que he salido mucho más satisfecho de lo que yo en un principio pensé.
No hace mucho vi la gran película de Tarantino, “Reservoir dogs” de la
cual salí aun más satisfecho, ¡ya lo creo!, así que decidí seguir con el mismo
director.
Sin duda creo que la
película merece muchos halagos, para mí incluso, me ha resultado mejor que “Malditos
bastardos”, manteniendo el mismo actor secundario, y en mi opinión
merecedor del Oscar, “Cristoph Waltz”, y es que en ambos filmes resultó
coronado con la ansiosa estatuilla dorada.
Tarantino cien por cien pudiéndose
en mi opinión claras influencias de las pasadas películas suyas. Aquí mis
observaciones.
Empezando por malditos
bastardos, esos diálogos espectaculares, sencillos y que llenan y seducen al
espectador. De las escenas en la taberna nazi al gran salón de la mansión de
nuestro querido Di caprio. De un principio con únicos diálogos sin olvidarnos
del sarcasmo o la tensión entre los dos bandos hasta un final que como no podía
ser de otro modo, resulta explosivo.
Podemos también volver al
momento “Alex de la iglesia” sangriento recordando a “Kill Bill” con un
escenario muy similar, sustituyendo la catana por unas armas de fuego.
¡O un ejemplo más!,
aprovechando que tengo reciente la impecable “Reservoir dogs”. Cuando
parece que el malvado personaje actuará con una excepcional compasión, actúa de
una manera el doble de lo cruel de la inicial, o sino… ¡que se lo digan al
señor rubio! Que en paz descanse. Sustituyamos a los “seres despreciables”, los
policías por los esclavos negros.
¿Pegas?, las hay, al menos
para mí… y es que estamos hablando de
casi tres horas de película, dos horas y tres cuartos concretamente, me parece
excesivo o también… rentable si vamos al cine. También se puede mirar de ese
modo, tal y como están los precios…
Y finalmente otra cosa más
pero entrando en territorio más personal. El final me pareció demasiado
exagerado, lo mismo que sentí con “Malditos bastardos”.
Dejando de lado esas
pegas, creo que es un “peliculón” en condiciones, ¡a verla si lees esta opinión!.
El marquito… sin duda para
Dr. King Schultz.
MI NOTA: 8

Y el gran Di Caprio:
ResponderEliminar"Según publica Variety, el actor dejó sin palabras al equipo cuando en una de las escenas, presa del odio, el actor rompe una copa y se corta con los cristales comenzando a sangrar. Con la mano ensangrentada, Leo aprovechó la veracidad del momento para culminar su diálogo, y al finalizar el equipo le colmó de aplausos. Debido a la profundidad de la herida, posteriormente tuvieron que darle varios puntos de sutura"
Me quedo con la primera parte de la peli, a mi la segunda me gusta bastante menos, aunque Samuel L Jackson tiene su aquel.
Gracias por la entrada!
joré! ya decia yo que era el jackson. es brutal tambien. El di caprio es de otro mondo!!
ResponderEliminargracias brooo!!!