viernes, 25 de marzo de 2011

127 horas

(25-03-2011)


Cualquiera diría… ¡solo veo críticas de películas con muy buena nota! La verdad es que es como todo, siempre hay más ganas de hablar sobre algo que ha gustado que sobre algo aburrido o de poca calidad.
Os dejo, dos películas más para mi colección, espero que hagáis uso de la lectura y comentéis, ¡siempre es de agradecer!
Dos películas que vi hace poco y que me encantaron, sobre todo una de ellas.


127 Horas

“Basada en un hecho real, Aron Ralston un montañero norteamericano, decide realizar una de sus múltiples aventuras resultando atrapado durante una escalada. Conforme el tiempo avanza, sus energías van cesando y su desesperación por salir con vida de ahí, irá aumentando, ¿conseguirá escapar de aquel infierno prolongado?”

¡Fascinante!, una película del estilo a “Buried”, muy completa, con sus noventa minutos de disfrute y sufrimiento, ¡excelente dosis!
En esta ocasión es cierto que la película logra salir fuera de las seis paredes de madera, pero la dinámica es la misma, y Boyle nos deleitara con otro buen film. Desde hace un tiempo me estaban entrando ganas de escalar y descubrir acerca de este mundo, pero debo reconocer, que esta película me ha puesto en tensión.
Menuda reciente filmografía reciente del director Danny Boyle y es que la pasada “Slumdog millionaire” fue un peliculón, dicha película me gustaría también comentarla aquí, la dejo pendiente pues.
Por parte del actor principal tenemos a James Franco, impecable, me sorprendió en la película, ¡justa nominación al Oscar!
Añadir, que tanto los efectos de sonido como la imagen, son a destacar desde el principio. Muy bien montado, yo no entiendo de esto claro está, pero si sales agradecido de la película cuando ves que la vista no ha salido cansada de la pantalla.
Aquel lugar desértico sin apenas agua en su alrededor, favorecía la imagen y acompañaba muy bien el espíritu de aquel montañero “pirado” y con ganas de seguir con sus locas aventuras por libre. A Ralston no le hace falta más que un par de cuerdas y una bicicleta para ser feliz. Es eso para mí lo bonito de todo esto, lo que me llama últimamente a probar, una manera perfecta e ideal de descargar tensión y descubrir lugares nuevos, ¡hasta de probar los límites de tu cuerpo!
Ya desde el principio cuando se cae con la bicicleta, o cuando se deja caer al agua entre unas grietas, supuse que por narices, ¡algo le tenía que pasar!, ¿Cuándo empezaría la tortura hacia el espectador ansioso?, pronto no… ¡lo siguiente!
Pero no tenía por qué ser así, pues nuestro querido personaje, Aron, se conocía el territorio a la perfección, simplemente…fue mala suerte, ¡todo el mundo tenemos mala suerte!, pero además no había comunicado a donde iba a nadie, quedando así encajado en un lugar poco oportuno y confortable, ¡no diré de qué manera y donde!, para los que no conozcáis la historia, os dejo aquí un poco de intriga, ¡CHAN CHAN!
Tampoco hay que mencionar más personajes, no nos hace falta más para disfrutar en frente de la pantalla, por lo tanto, y ¡más que merecidamente!, ya podréis ver furular un marquito con este gran hombre merodeando por aquí, espero que no me la líe en la página.
Para los que sepáis la historia, ¡callaros! y para los que no, descubrir si nuestro querido personaje, tendrá más suerte que Paul Conroy (que en paz descanse).

Obviamente, más que recomendable. Conozco gente que me ha dicho, que no ve el sentido de este tipo de películas, ¡os diré cuál es ese sentido cuan ilusos!, el de poder llevar una película de noventa minutos con las tomas contadas y con un reducido escenario, ¡felicidades Boyle!

MI NOTA: 8,6




(A FALTA DE UNA CRÍTICA MAS)

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